Fantástico es el borde externo del mundo. Hacia afuera está la multitud de las cosas. La realidad misma pelea saliendo a ese extraño afuera... Y siempre perdió esa batalla, pero en cada paso que cede, descubre un poco más la esperanza de la pelea. El mundo fue creado desde la fantasía hacia la realidad, el mundo es una cosa que se llenó desde afuera, y la fantasía (para nosotros) es remontar el río en catarata de esa sustancia -esencia del mundo-, la fantasía que cayó en la realidad.




sábado, 21 de agosto de 2010

Arcano XIII: La transformación.

El día que leí algo que había escrito, y sentí que cosas indescriptibles, enormes, se movían lentamente cambiando de lugar, como de una cordillera a otra, o de fosas marinas, o del fondo de la garganta de un volcán hasta lo alto de la atmósfera absorbidas por las nubes... El día que descubrí que existían cosas tan grandes en mi interior, y que esas enormidades eran capaces de moverse, cuando no de transformarse... ese día, volví siempre a escribir.
Cuando escribo pienso y siento esa transformación. La posibilidad de esta transformación.
Tal vez, y es mi deseo, alguna semilla minúscula de ese poder de transformación, llegue hasta el modo de pensar cotidiano, en el que vivo, pero el asunto es que cuando escribo, ya sea por pensar un cuento o por escribir nomás, mi modo de pensamiento abarca naturalmente, siempre, ese poder de transformación... esa capacidad exagerada de transformarlo todo, ese dinamismo capaz de retorcer el mundo para que una ilusión se presente recta, directa, real.
Y cuando hay algo que me está molestando, pinchando como una espina: una ilusión que no estoy logrando sentir como absolutamente real, pero que estoy barajando en mi intuición, entonces, busco escribir para atajar mejor esa ilusión, y recibirla en el mundo... hacerle la cuna, o ponerle el balde de agua para que caiga adentro.

Cadena de las limitaciones, rota.
La serpiente que se renueva cambiando de piel.
El yin y el yang sosteniéndose, como sabiduría de la dualidad, de lo expansivo de lo creativo.
La flor de loto simbolizando la creación.
La espada que corta las ilusiones, aquellas ilusiones que no puedan llegar a ser reales.
Un rayo, de las corrientes eléctricas naturales. El rostro durmiente en paz sobre la flor del vacío. El regalo de no tener nada bajo nuestros pies, o cargando sobre nosotros.
Y el ave remontando vuelo sobre la cabeza. Ardiendo en el fuego.
Son todas imágenes de la transformación, de la posibilidad surgida del modo de pensamiento poético. Capacidad de transformarse, que solo la puede dar la fe poética, el creer que algo es posible por el solo hecho de ser bello. Modo de pensamiento en el cual se deduce la realidad a través de la belleza, a través del sentido del olfato, que rastrea su aroma.

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